En el mercado inmobiliario industrial de México, la energía se convirtió en un punto clave. Hoy, desarrolladores, usuarios finales y brokers coinciden en un punto: sin eficiencia energética no hay competitividad, continuidad ni crecimiento sostenible.
La demanda de espacios industriales de última generación, el aumento en los costos energéticos y las normas regulatorias y ESG están redefiniendo la forma en que se diseñan, operan y comercializan los parques industriales. En este contexto, la eficiencia energética ya no es un “plus”, sino un criterio decisivo de localización.
Para las empresas que buscan instalarse o expandirse en México, la infraestructura eléctrica es tan relevante como la ubicación o la conectividad logística.
Un parque industrial competitivo debe ofrecer:
- Suministro confiable, sin interrupciones.
- Costos energéticos controlables y predecibles.
- Calidad de energía adecuada para procesos productivos cada vez más sensibles.
- Capacidad de crecimiento sin comprometer la operación.
Para los desarrolladores, esto se traduce en mayor atractivo de la propiedad, menor rotación de inquilinos y una mejor percepción de valor a largo plazo, además de mejorar su posicionamiento en el mercado y fortalece su propuesta frente a inversionistas institucionales.
¿Qué es la eficiencia energética en parques industriales?
La eficiencia energética consiste en utilizar la energía de forma óptima, reduciendo pérdidas, mejorando el desempeño de los sistemas eléctricos y disminuyendo el impacto ambiental, sin sacrificar productividad.
Soluciones clave para parques industriales eficientes
- Generación solar en sitio: El aprovechamiento de techos industriales para la instalación de sistemas fotovoltaicos se ha consolidado como una de las soluciones más eficientes y rentables.
- Almacenamiento de energía: Los sistemas de almacenamiento (baterías) están ganando protagonismo en parques industriales avanzados. Además, apoyan el cumplimiento del Código de Red.
- Infraestructura eléctrica: Sistemas de monitoreo y medición en tiempo real. Capacidad para gestionar armónicos y factor de potencia. Escalabilidad para nuevas cargas industriales. Preparación para electrificación y automatización.
Beneficios directos para los inquilinos industriales
Desde la perspectiva del usuario final, la eficiencia energética se traduce en ventajas claras y medibles:
- Ahorros frente a tarifas convencionales, con impacto directo en costos operativos.
- Reducción inmediata y verificable de emisiones de CO₂, clave para reportes corporativos.
- Cumplimiento con objetivos ESG, cada vez más exigidos por corporativos globales.
- Mayor estabilidad operativa y menor riesgo de paros productivos.
- Mejores condiciones para certificaciones y auditorías internas.
Eficiencia energética: una ventaja competitiva
En el contexto actual del mercado industrial mexicano, invertir en eficiencia energética no es un gasto, es una estrategia de largo plazo. La energía ya no es solo un insumo: es parte central de la propuesta de valor inmobiliaria.
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