El crecimiento de la infraestructura industrial en México avanza a un ritmo acelerado y con ello aumenta la presión sobre el sistema eléctrico nacional. Como parte de la agenda del Plan México, este año se anunció la construcción de 103 nuevos parques industriales, con un horizonte de desarrollo proyectado hacia 2030, lo que implicará una demanda adicional significativa de energía.
De acuerdo con estimaciones de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), estos nuevos desarrollos requerirán alrededor de 2.5 gigawatts (GW) de capacidad instalada para cubrir sus necesidades operativas. A ello se suma la infraestructura ya existente: actualmente operan en el país cerca de 500 parques industriales, que en conjunto demandarán alrededor de 13.2 GW adicionales.
Aunque cerca del 90% de estos complejos cuenta con un suministro eléctrico básico, el ritmo de expansión industrial vuelve indispensable el fortalecimiento de las redes de distribución y transmisión, a fin de garantizar la continuidad operativa y la llegada de nuevas inversiones.
Artículo completo en Grupo T21